No había entradas desde hace semanas, así que muchos padres se resignaron a dejar a sus hijos en el escenario de la sala sinfónica del Auditorio Miguel Delibes y ver el concierto en las pantallas de la entrada. El acontecimiento era 'Cantania', un concierto participativo organizado por Cajamar que ha implicado a 554 niños y asistentes, ochos músicos, un narrador, el tenor Alberto Ríos y la soprano Pilar Jurado. Todos a las órdenes de un maestro experto en el manejo de coros-legión de escolares, Josep Prats.
Aunque para la mayoría de esos centenares de niños era su primera vez en el escenario, tosieron como profesionales, mientras el respetable -que en un alto porcentaje visitaban por primera vez el Auditorio- se acomodaba. Las jóvenes voces procedían de 19 colegios (Dominicas de la Anunciata, Ave María, Federico García Lorca, Gonzalo de Berceo, Gonzalo de Córdoba, Ignacio Martín Baró, Lestonnac, Macías Picavea, Marina Escobar, Niño Jesús, Lourdes, Tierno Galván, Ponce de León, Corazón de Jesús, Rosa Chacel, Sagrado Corazón, San Francisco de Asís, San Viator y Narciso Alonso Cortés). Desde hacía meses preparaban en sus centros los temas de 'La canción del regreso', cantata con música de Albert Grau y letra de Rosa Regás.